Queridos,
Prometí unas fotos del paraíso de la familia de Cami y aquí están:
Cuando llegamos a Floripa (Florianópolis) me di cuenta de que es una península del sur de Brasil llena de surfistas, naturistas y pescadores.
Tenían sus farolas decoradas con mosaicos, porque al parecer hay una comunidad de creativos que se dedican a embellecer la ciudad.
Era muy agradable, la verdad. No nos hizo mucho sol, que es lo que yo buscaba, pero aún así disfrutamos mucho.
Uno de los mejores momentos fue cuando fuimos al sur de la península. Los paisajes desde el bus eran geniales, para ellos muy típicos pero para mí totalmente exóticos. Campos y campos de palmeras y vegetación tropical, y al fondo el mar.... Simplemente genial.
Decía que llegamos a un pequeño pueblito de pescadores, donde nos dijeron que había una playa virgen y una cascada preciosa. Cuando bajamos del bus, nos encontramos lo siguiente:
Teníamos que caminar como 40 minutos por la playa para llegar donde estaba la cascada y la playa virgen. Y eso hicimos. Justo antes de llegar, nos encontramos un obstáculo que tuvimos que sortear.
Y así seguimos caminando.
Cuando llegamos a un pequeño asentamiento humano (ilegal, por cierto) encontramos una señora que hacía pescado frito que ella misma pescaba por al mañana. Le pedimos mucho de eso y nos pusimos a hablar con uno que estaba ahí sentado tomando cervezas. Le preguntamos por la cascada y nos dijo que era suya (¿?). Luego entendimos que estaba de ilegal ocupando el territorio donde estaba la cascada, y el tío se iba a construir una casa y todo. Lo bueno es que nos indicó perfectamente por dónde ir.
Cuando dejamos al amigo okupa y comenzamos a explorar el bosque camino de la cascada fue genial. Hacía una temperatura increíble, y me encantó el hecho de explorar como cuando éramos pequeñas en los scouts.
Por fin llegamos a la cascada:
Esa es la cara de relajación que se te queda después de explorar un bosque, encontrar una cascada para bañarte y tumbarte al sol.
Cuando regresamos a la playa ya no hacía calor :-(. Caminamos por 40 minutos esperando que el cielo se despejara pero eso no pasó. Cuando llegamos de nuevo a donde se agarra el bus de vuelta, decidimos probar (yo) una verdadera caipirinha. Nos metimos en un bar muy chulo, bastante mítico entre los locales, donde cada uno que entra puede dejar una notita con algo que se le pase por la cabeza.
Y bueno, la anécdota es que mientras estábamos allí llegó una tormenta fortísima. El viento entraba por todas partes, volaba los papelitos de las paredes, intentábamos cerrar las ventanas con todas nuestras fuerzas, el mar se puso bravo, llovía muchísimo... Lo único que pudismo hacer es quedarnos allí dentro tomando caipirinhas. Luego pedimos patatas fritas y arroz con camarones (gambas) para cenar, y nos salió baratísimo. Lo malo es que no nos dimos cuenta de que bebimos demasiada caipirinha, y al final estábamos pedo. Pero bueno, llegamos al hostal y todo bien, parando por el camino en un bar que estaba vacío pero tenía música en directo. Recuerdo que había un tipo con su guitarra y otro con una batería, y Cami y yo bailamos samba (ella más que yo) en medio del bar, pero definitivamente esa no era la música que tocaban ellos.
Al día siguiente todo bien. Agarramos el bus y nos fuimos de nuevo a Joinville. Luego yo fui a Sao Paulo y a Río.
Cuando llegué a Río estuve en algunos de los lugares que todo el mundo tiene que visitar allí. Tenía un amigo esperándome y él me llevó a todos esos sitios. Vivi cosas muy buenas con una buena banda sonora, porque siempre había personas tocando en la calle... como un grupo de reggae en un bar en Lapa, una batucada por las calles de Copacabana, un grupo de capoeira en la playa de Ipanema, los típicos aperitivos locales (como una croqueta-falafel con mostaza) escuchando a un saxofonista en callecitas del centro... Todo eso.
Y bueno, todo terminó con un final feliz. Digo esto porque yo estaba todo el tiempo (por testimonios de gente razonable) pensando en que un atraco es algo bastante probable, pero no pasó nada de eso. La verdad es que sí está heavy lo de Río de Janeiro en ese sentido.
Y bueno, después llegó el viaje de regreso, maletas, bla bla, y al final llegué a Santiago.
Cuando llegué me estaban esperando 3 amigos que hice en la escuela de verano de la CEPAL. Me sentí muy bien de tener alguien que me esperara. Desde entonces hemos sido inseparables, porque comemos todos los días juntos y después muchas veces nos quedamos tomando algo, o vemos pelis, o hacemos asados... Incluso me enseñaron a hacer sushi.
El resto de mi vida la paso en la casa, o haciendo planes con gente de la casa (como en las fotos de arriba). La verdad es que ahora me siento muy a gusto en este lugar. Mi actitud es diferente que cuando vine por 3 meses y tenía tanto estrés. La verdad es que la escuela de economía fue una oportunidad increíble porque aprendí muchísimas cosas y conocí a mucha gente, pero yo estaba muy estresada teniendo que estudiar macroeconomia, microeconomía, modelos de equilibrio general computable y esas cosas. Ahora la onda es diferente. Tengo mi despachito con mi teléfono y mi cuenta de correo al lado de un laguito que hay en la CEPAL, y estoy en un proyecto en el departamento de desarrollo social. El proyecto es de la OEI y es sobre las metas educativas para 2021 en iberoamérica (link). La CEPAL (mi jefe) estimó los costos para los gobiernos (link) de conseguir esas metas o unas asequibles para ellos y ahora, cuando pase la cumbre de jefes de estado, tendremos que hacer un informe sobre la plata necesaria y cómo va ese tema. Yo me encargaré de redactar el capítulo sobre cooperación internacional.
Así que todo bien, muy tranquila hasta que llegue esa cumbre y digan que les parece muy bien. Entonces habrá que ponerse a trabajar más en serio.
Y bueno, pues así es la vida por aquí. Hace calorcito, a veces demasiado y a veces nada, como una típica primavera. Salgo a veces a tomar el sol y otras, como ahora, escribo a mi gente de España. Tengo unos ritmos biológicos un poco extraños, pero me siento muy bien.
Se me acabaron las cosas que contar. Sólo decir que todo bien pero extraño mi vida de allá. Nunca me había dado cuenta de lo que me gusta vivir en Madrid.
Renataliamiento
Requisito de entrada (Jara, te copié!!)
Escribir un comentario. Por favor, esto es importante para mi! Quiero saber que están ahí... :-)
domingo, 28 de noviembre de 2010
domingo, 7 de noviembre de 2010
Brasil
Después de pasar más de un mes en Espanha, ya era el momento de volver a Sudamérica.
Por eso, y porque necesitaba unas vacaciones, decidí parar en Brasil por 10 días antes de incorporarme a la vida en Chile de nuevo.
Llegué el viernes por la manhana. Cuando salí de Madrid no sabía si mi amiga Camila me podía ir a buscar al aeropuerto, y por eso, cuando llegué, me puse a hacer cosas antes de salir de territorio internacional. Pasé por el Duty Free, y como siempre, no compré nada. También cambié mi dinero en reales, y descubrí que 1 euro son 2 reales. Iba a ser fácil hacer la conversión durante estos días.
Menos mal que me entretuve, porque cuando salí con mi maleta, estaba Camila. Ella me explícó que se perdió muchas veces antes de llegar al aeropuerto y pensó que ya me habría ido cuando ella llegara. Telepatía.
Cuando estábamos entrando en Sao Paulo entendí que es como Mëxico DF y me sentí en una gran ciudad de América Latina. Calor, tráfico, caos, polución, pobreza... pero aquí sí, de verdad. Luego llegamos a casa de su suegra -ella se va a casar con su novio este anho-, que es como un oasis dentro de la ciudad. Tiene muchas plantas, las puertas están abiertas y tienen sus rejas, tiene canarios, agua de coco en el refrigerador, grandes y raras frutas encima de la mesa... Otra vez, me sentí en América Latina de nuevo. En Chile no tengo esa sensación. Su suegra, Ana María, es una mujer encantadora, llena de vida, muy sonriente, y lo mejor es que es física nuclear.
Nos quedamos hablando en la terraza unas horas, tomando agua de coco, poniéndonos un poco al día. Luego fuimos al mercado central a comer. Comimos una especie de sandwiches de carne seca (que es carne tratada como se trata el bacalao para conservarlo, con sal) y de mortadela (típico de aquí). Los sandwiches eran tan grandes no que pudimos acabar con ellos. Dimos una vuelta por el centro de la ciudad y me di cuenta de que no es muy bonita. Eso sí, tiene un montón de tiendas buenas, bonitas y baratas para comprar.
Lo siguiente que hicimos fue depilarnos. Fue la primera vez que me depilaba "a la brasilenha" en Brasil. Desde entonces me siento más ligera.
Después fuimos a cenar sushi con el padre de Cami y los de su empresa. Al parecer era como una fiesta de algo y por eso estaban cenando. Me lo pasé muy bien. Su padre es una persona muy agradable. Lo primero que hizo cuando me vio fue darme un beso en la frente, cogerme de las manos y decirme "se sei amiga da mia fia, sei amiga mea tambén" (yo lo escribo en portitannhol).
Ese día nos acostamos a las 2:00 y nos levantamos a las 4:00 para salir hacia Joinville. Joinville es la ciudad donde nacieron Cami y sus padres. Su familia es alemana, pero llevan aquí ya 2 generaciones.
Después de nueve horas de viaje llegamos. Ella y yo fuimos dormidas todo el tiempo mientras su novio y su padre hablaban delante, así que no fue tan pesado.
Me gustó mucho el tipo de edificios de la ciudad. Están cubiertos de azulejos. Concretamente, donde vive la familia, es un edificio de color carne y rosa, y la verdad es que queda bastante chulo. Cuando llegamos, nos estaban esperando con una comilona tradicional brasileira. No sé qué eran la mitad de las cosas que comí, pero estaba muuuy bueno. Por ejemplo, ensalada de aguacate, lechuga, unas hojas verdes, tomate y plátano deshidratado. Buenísimo. O una especie de árbol que cortan en trocitos y sabe como a jícama o patata cruda pero más bueno. También comimoscomo una gelatina líquida hecha con vino y zumo de uva, en la que habían metido unas bolitas que creo que eran hechas de máiz. A eso había que ponerle una salsa blanca.
Después de eso, corriendo corriendo nos arreglamos para la boda. Fuimos a casa de una amiga de Cami a coger una furgoneta que alquilaron para que nos llevara hasta allí, que estaba a 2 horas de Joinville. El conductor se llamaba Newton, y era muy simpático. Íbamos 8 pesonas en la furgo, y por el camino ya empezamos a tomar algunas cervezas y hablar mucho. Las amigas de Cami eran lo que yo entiendo por típicas brasilenhas, o sea, ultra guapas, cuerpazo y muy arregladas. Todas están prometidas, y también venían los novios con nosotros. Sölo una amiga suya y yo estábamos solteras. Cuando me di cuenta de esta situación me vino un jarrazo de tiempo frío encima... pero bueno, esa es otra historia, la de la gente de mi edad casándose y teniendo bebés.
La iglesia era muy bonita, y el cura un cachondo. Cuando preguntó a la amiga de Cami si tomaba al chico como esposo y ella contestó "si", él le dijo "estás segura?".
Luego llegamos al salón. Era uno de los sitios más lujosos en los que he estado. Me pareció muy bien que la comida se servía en bufette, así no comes más de lo necesario sólo por no dejar nada. Pero en sí la boda fue un show. Había fotos de los novios proyectadas en la pared -fotos de estudio, nada de hechas con la Çanon compacta- y tod así. Cuando bajamos a bailar ya nos habíamos quitado los zapatos -costumbre que acepté con gusto- y habíamos bebido lo suficiente como para hacer congas y esas cosas. Había un grupo de música tocando y al parecer son bastante famosos aquí en Brasil, algo así como el canto del loco en Espanha. Luego repartieron unas máscaras de carnaval y todos nos las pusimos, entre bombas de confeti, luces cegadoras y champagne. Y finalmente, como a las 3 de la manhana, llamamos a Newton para que nos viniera a buscar.
Dormimos todo el camino hasta casa, cosa que fue bastante malo para mis huesos y músculos porque (inexplicablemente) hacía un frío del carajo.
Cuando llegamos a casa y me acosté, pude por fin decir "manhana no tengo que hacer nada, viva en descanso infinito.
Pero tampoco fue tan descanso infinito, porque a las 13:00h me levanté llena de energía. Comimos un montón de verduras que preparó la madre y una carne a la brasa que preparó el padre en la barbacoa de la terraza. Supe que todas las verduras y frutas que comen en la casa son orgánicas, de una granja que tienen. De hecho, después de llevar al novio de Cami al aeropuerto, fuimos con su madre a la granja.
Dios mio, no puedo explicar con palabras ese lugar. Cuando pueda pondré fotos, pero por ahora, sólo decir que tienen un proyecto de conservación de la biodiverisdad allí. Son 5 hectáreas de paraíso. No exagero. Está lleno de plantas tropicales, muy muy raras algunas de ellas. También hay fauna tropical, como iguanas, lagartos, serpientes, pájaros raros de colores... Bueno bueno... Tienen un río dentro de la granja, lleno de nenúfares. Mé explicó su madre que van a traer unos peces que se alimentan de nenúfares para que lo limpien (se van a poner las botas, porque por ahora el rio no se ve). Tabién vimos los huevos de un pájaro salvaje que son rosas, y al parecer nadie de la familia de Cami había visto esos huevos en los 100 anhos que tiene esa granja. Luego tienen un espacio enooorme donde la madre tiene su super huerto orgánico. Me explicó que la agricultura orgánica no echa pesticidas en las frutas y las verduras sino que tratan el suelo para que no deje pasar a los bichos. El lema es "suelo sano, plantas sanas, hombre sano".
Ellos también tienen una fábrica de productos orgánicos dentro de la granja. Venden mermeladas, zumos, salsa de tomate, etc. Me flipó. Cogimos huevos de pato, higos, zanahorias (nunca había arrancado una zanahoria, y es una sensación taaaaaaan genial...), calabacines y moras, y nos fuimos a casa.
Les dije que si podía venir a visitarlos de vez en cuando y trabajar en la granja, a modo de montaje scout, para descansar la mente. Y yo hace tiempo que estaba buscando un lugar así, para venir a trabajar a cambio de vivir unos días en un paraíso y disfrutar de un buen libro (Meu Deus, hay demasiada bohemia dentro de mi). Por cierto que ellos eran scouts!! El padre fundó los scouts en Joinville!!
Además, me llevo fenomenal con los padres, la suegra y el novio de Cami, así que espero que esto sea el comienzo de muchas más. Ya me invitaron a pasar las navidades con ellos, con sus tíos, que son chefs de un restaurante y viven en una casa preciosa en una playa virgen. La verdad es que me encantaría, porque aquí me siento como en casa. Estoy muy ralajada con ellos, y hoy me dijeron cosas muy bonitas en la cena cuando me invitaron a pasar las navidades con ellos. El padre dijo en la mesa "cada veiz tenemos mais filios" -cada vez tenemos más hijos-.
Manhana nos vamos Cami y yo a Florianópolis, a las playas. Seguiré contando por aquí.
Veo que venir a Brasil fue una gran decisión. Y también veo que, cada vez más, sé identificar a las buenas personas que pasan por mi vida y me atrevo a hacer cosas para estar con ellas. Dejé gente muy importante para mí en Madrid, y esto me hace sentir un poco mejor en la distancia.
Ya me siento infinitamente agradecida con todas las personas que me he encontrado en mi viaje de 3 días. Espero que los siguientes 7 días también me deparen experiencias así.
Por eso, y porque necesitaba unas vacaciones, decidí parar en Brasil por 10 días antes de incorporarme a la vida en Chile de nuevo.
Llegué el viernes por la manhana. Cuando salí de Madrid no sabía si mi amiga Camila me podía ir a buscar al aeropuerto, y por eso, cuando llegué, me puse a hacer cosas antes de salir de territorio internacional. Pasé por el Duty Free, y como siempre, no compré nada. También cambié mi dinero en reales, y descubrí que 1 euro son 2 reales. Iba a ser fácil hacer la conversión durante estos días.
Menos mal que me entretuve, porque cuando salí con mi maleta, estaba Camila. Ella me explícó que se perdió muchas veces antes de llegar al aeropuerto y pensó que ya me habría ido cuando ella llegara. Telepatía.
Cuando estábamos entrando en Sao Paulo entendí que es como Mëxico DF y me sentí en una gran ciudad de América Latina. Calor, tráfico, caos, polución, pobreza... pero aquí sí, de verdad. Luego llegamos a casa de su suegra -ella se va a casar con su novio este anho-, que es como un oasis dentro de la ciudad. Tiene muchas plantas, las puertas están abiertas y tienen sus rejas, tiene canarios, agua de coco en el refrigerador, grandes y raras frutas encima de la mesa... Otra vez, me sentí en América Latina de nuevo. En Chile no tengo esa sensación. Su suegra, Ana María, es una mujer encantadora, llena de vida, muy sonriente, y lo mejor es que es física nuclear.
Nos quedamos hablando en la terraza unas horas, tomando agua de coco, poniéndonos un poco al día. Luego fuimos al mercado central a comer. Comimos una especie de sandwiches de carne seca (que es carne tratada como se trata el bacalao para conservarlo, con sal) y de mortadela (típico de aquí). Los sandwiches eran tan grandes no que pudimos acabar con ellos. Dimos una vuelta por el centro de la ciudad y me di cuenta de que no es muy bonita. Eso sí, tiene un montón de tiendas buenas, bonitas y baratas para comprar.
Lo siguiente que hicimos fue depilarnos. Fue la primera vez que me depilaba "a la brasilenha" en Brasil. Desde entonces me siento más ligera.
Después fuimos a cenar sushi con el padre de Cami y los de su empresa. Al parecer era como una fiesta de algo y por eso estaban cenando. Me lo pasé muy bien. Su padre es una persona muy agradable. Lo primero que hizo cuando me vio fue darme un beso en la frente, cogerme de las manos y decirme "se sei amiga da mia fia, sei amiga mea tambén" (yo lo escribo en portitannhol).
Ese día nos acostamos a las 2:00 y nos levantamos a las 4:00 para salir hacia Joinville. Joinville es la ciudad donde nacieron Cami y sus padres. Su familia es alemana, pero llevan aquí ya 2 generaciones.
Después de nueve horas de viaje llegamos. Ella y yo fuimos dormidas todo el tiempo mientras su novio y su padre hablaban delante, así que no fue tan pesado.
Me gustó mucho el tipo de edificios de la ciudad. Están cubiertos de azulejos. Concretamente, donde vive la familia, es un edificio de color carne y rosa, y la verdad es que queda bastante chulo. Cuando llegamos, nos estaban esperando con una comilona tradicional brasileira. No sé qué eran la mitad de las cosas que comí, pero estaba muuuy bueno. Por ejemplo, ensalada de aguacate, lechuga, unas hojas verdes, tomate y plátano deshidratado. Buenísimo. O una especie de árbol que cortan en trocitos y sabe como a jícama o patata cruda pero más bueno. También comimoscomo una gelatina líquida hecha con vino y zumo de uva, en la que habían metido unas bolitas que creo que eran hechas de máiz. A eso había que ponerle una salsa blanca.
Después de eso, corriendo corriendo nos arreglamos para la boda. Fuimos a casa de una amiga de Cami a coger una furgoneta que alquilaron para que nos llevara hasta allí, que estaba a 2 horas de Joinville. El conductor se llamaba Newton, y era muy simpático. Íbamos 8 pesonas en la furgo, y por el camino ya empezamos a tomar algunas cervezas y hablar mucho. Las amigas de Cami eran lo que yo entiendo por típicas brasilenhas, o sea, ultra guapas, cuerpazo y muy arregladas. Todas están prometidas, y también venían los novios con nosotros. Sölo una amiga suya y yo estábamos solteras. Cuando me di cuenta de esta situación me vino un jarrazo de tiempo frío encima... pero bueno, esa es otra historia, la de la gente de mi edad casándose y teniendo bebés.
La iglesia era muy bonita, y el cura un cachondo. Cuando preguntó a la amiga de Cami si tomaba al chico como esposo y ella contestó "si", él le dijo "estás segura?".
Luego llegamos al salón. Era uno de los sitios más lujosos en los que he estado. Me pareció muy bien que la comida se servía en bufette, así no comes más de lo necesario sólo por no dejar nada. Pero en sí la boda fue un show. Había fotos de los novios proyectadas en la pared -fotos de estudio, nada de hechas con la Çanon compacta- y tod así. Cuando bajamos a bailar ya nos habíamos quitado los zapatos -costumbre que acepté con gusto- y habíamos bebido lo suficiente como para hacer congas y esas cosas. Había un grupo de música tocando y al parecer son bastante famosos aquí en Brasil, algo así como el canto del loco en Espanha. Luego repartieron unas máscaras de carnaval y todos nos las pusimos, entre bombas de confeti, luces cegadoras y champagne. Y finalmente, como a las 3 de la manhana, llamamos a Newton para que nos viniera a buscar.
Dormimos todo el camino hasta casa, cosa que fue bastante malo para mis huesos y músculos porque (inexplicablemente) hacía un frío del carajo.
Cuando llegamos a casa y me acosté, pude por fin decir "manhana no tengo que hacer nada, viva en descanso infinito.
Pero tampoco fue tan descanso infinito, porque a las 13:00h me levanté llena de energía. Comimos un montón de verduras que preparó la madre y una carne a la brasa que preparó el padre en la barbacoa de la terraza. Supe que todas las verduras y frutas que comen en la casa son orgánicas, de una granja que tienen. De hecho, después de llevar al novio de Cami al aeropuerto, fuimos con su madre a la granja.
Dios mio, no puedo explicar con palabras ese lugar. Cuando pueda pondré fotos, pero por ahora, sólo decir que tienen un proyecto de conservación de la biodiverisdad allí. Son 5 hectáreas de paraíso. No exagero. Está lleno de plantas tropicales, muy muy raras algunas de ellas. También hay fauna tropical, como iguanas, lagartos, serpientes, pájaros raros de colores... Bueno bueno... Tienen un río dentro de la granja, lleno de nenúfares. Mé explicó su madre que van a traer unos peces que se alimentan de nenúfares para que lo limpien (se van a poner las botas, porque por ahora el rio no se ve). Tabién vimos los huevos de un pájaro salvaje que son rosas, y al parecer nadie de la familia de Cami había visto esos huevos en los 100 anhos que tiene esa granja. Luego tienen un espacio enooorme donde la madre tiene su super huerto orgánico. Me explicó que la agricultura orgánica no echa pesticidas en las frutas y las verduras sino que tratan el suelo para que no deje pasar a los bichos. El lema es "suelo sano, plantas sanas, hombre sano".
Ellos también tienen una fábrica de productos orgánicos dentro de la granja. Venden mermeladas, zumos, salsa de tomate, etc. Me flipó. Cogimos huevos de pato, higos, zanahorias (nunca había arrancado una zanahoria, y es una sensación taaaaaaan genial...), calabacines y moras, y nos fuimos a casa.
Les dije que si podía venir a visitarlos de vez en cuando y trabajar en la granja, a modo de montaje scout, para descansar la mente. Y yo hace tiempo que estaba buscando un lugar así, para venir a trabajar a cambio de vivir unos días en un paraíso y disfrutar de un buen libro (Meu Deus, hay demasiada bohemia dentro de mi). Por cierto que ellos eran scouts!! El padre fundó los scouts en Joinville!!
Además, me llevo fenomenal con los padres, la suegra y el novio de Cami, así que espero que esto sea el comienzo de muchas más. Ya me invitaron a pasar las navidades con ellos, con sus tíos, que son chefs de un restaurante y viven en una casa preciosa en una playa virgen. La verdad es que me encantaría, porque aquí me siento como en casa. Estoy muy ralajada con ellos, y hoy me dijeron cosas muy bonitas en la cena cuando me invitaron a pasar las navidades con ellos. El padre dijo en la mesa "cada veiz tenemos mais filios" -cada vez tenemos más hijos-.
Manhana nos vamos Cami y yo a Florianópolis, a las playas. Seguiré contando por aquí.
Veo que venir a Brasil fue una gran decisión. Y también veo que, cada vez más, sé identificar a las buenas personas que pasan por mi vida y me atrevo a hacer cosas para estar con ellas. Dejé gente muy importante para mí en Madrid, y esto me hace sentir un poco mejor en la distancia.
Ya me siento infinitamente agradecida con todas las personas que me he encontrado en mi viaje de 3 días. Espero que los siguientes 7 días también me deparen experiencias así.
domingo, 31 de octubre de 2010
Desde Madrid
Bueno, bueno, bueno...
Creo que esto es bastante raro. Llevo en Madrid casi un mes y me voy a poner a escribir sobre los últimos momentos de Chile.
Y es que es verdad. Creo que ahora puedo escribir con bastante más precisión y perspectiva. Todo tiene su lado positivo, hasta la postergación.
Puedo dividir las etapas de estos tres primeros meses en Chile así:
1º Cuando estaba Luci. Bueno, estar etapa la verdad es que fue al mejor. Me gustó mucho que ella estuviera y me sentí muy bien. Al final ella ya tenía que irse y yo tenía que empezar a tomarme en serio la investigación, así que todo bien.
2º Segundo mes de la escuela de verano. Ahí me di cuenta de que ya captaba la jerga y la manera de pensar de los economistas. Se comenzaron a ver claramente los grupos de amigos y ya sabíamos qué hacer por las noches. Las juergas con los de la escuela eran increíbles, ya con un equilibrio entre tener confianza y mantener una mentalidad carpe diem. Surgieron algunas instituciones, como la casa de Nelson, la casa de los de Lastarria, Bellavista, los miércoles de Tango, los cinefórums (obvio), etc. Un día tocaba ver la película cubana (cada día una nacionalidad) y ofrecí mi casa para verla. Cristian me dejó el proyector, la pantalla, los altavoces gigantes... pedimos pizzas... vino, cerveza... Fue genial. Parecía un cine de lujo!!
Hay un personaje al que quiero mucho y del que hablaré mucho a partir de ahora. Es Nelson el neoliberal. Él se alzó como líder indiscutible del grupo. Ni si quiera estudiaba en la escuela, es funcionario de la CEPAL, pero le gustaba mucho venir con nosotros. Era la amalgama del grupo, y nunca dejó de venir a ningún plan. Fuimos a cenar a su casa varias veces, y siempre fue una gran anfitrión. Además de ayudarnos a organizarnos para salir, nos ayudaba con las cosas que no entendíamos. Bueno, principalmente a mi, porque los demás no necesitaban tantas explicaciones. Me rayaba mucho su manera de explicar las cosas, muy economicista, pero después de varias horas discutiendo creo que me ayudó bastante. Al final nos hicimos grandes amigos.
Por otro lado, las gente comenzaba a estar muy agobiada con la investigación. Tuvimos muy poco tiempo para hacerla porque llegábamos a casa a las 8 de la noche todos los días, y había que presentar los avances de investigación el mismo día que acababan las clases. Todos pasamos un mal rato.
Yo hice la mía sobre las dimensiones psicosociales de la pobreza y la exclusión social en América Latina y El Caribe. Cuando terminé y pregunté si alguien tenía alguna pregunta, obtuve un silencio absoluto. Entonces les dije de broma "Ahhh, ahora ya saben lo que se siente!" Nos reímos un rato y la verdad es que me encantaron los comentarios de después.
3º Esta etapa comienza con una gran fiesta en mi casa y la despedida del primer amigo en abandonar el barco. Fue una fiesta increíble, de verdad. Una cosa impresionante. Apagamos las luces y pusimos velitas, conectamos la mesa de mezclas, invitamos a todos los de la escuela de verano y a amigos de los de la casa, cada uno trajo comida y bebida de su país (Corea, Argentina, España, México, Ecuador, Colombia, Cuba, Brasil...). Bueno bueno, sobró de todo, estuvimos hasta las 8 de la mañana, bailamos como locos, hicimos congas, cantamos, hicimos un montón de rueditas en las que salen 2 al centro a bailar y los demás dan palmas y dicen "uuuuuh!", los amigos cubanos bailaron salsa y nos quedamos con la boca abierta.... En fin, una pasada de fiesta. Fue la mejor fiesta, la que todos recordamos como "La gran fiesta de la Sumemrschool". También era el cumpleaños de Gustavo, el amigo que regresaba a casa (Colombia) el primero, y ahí le cantamos y le dimos unos abrazotes.
En esta etapa que comienza así, ya no íbamos tanto a la CEPAL. Al menos yo. Me gustaba mucho leer y escribir la investigación en casa. Me levantaba y desayunaba en el jardín, quizás con Leo, mi amiga belga. Luego me preparaba un mate y me subía a la habitación a trabajar. Sí que tenía la sensación de que estaba desaparecida, pero no sé por qué no podía ir a la CEPAL tanto, aunque allí estaban mis amigos. Me daba hueva ir hasta allá, o quizás estaba ya poniendo mis defensas para que no me costara tanto despedirme de ellos. Esas cosas pueden llegar a ser muy intensas, me di cuenta en Erasmus. De hecho, ahora cuando vuelva a Santiago estaré bastante rara y triste por encontrarme sólo con 2 de ellos, Daymler el amigo cubano y Nelson el neoliberal.
Y así pasaron los días.
Bueno, mientras tanto, en el país se supo que los mineros estaban vivos, algunos mapuche llevaban como 60 días en huelga de hambre, y se acercaba la fiesta del Bicentenario. Esa fiesta fue un acontecimiento que no olvidaré nunca. Había banderas por todas partes -por ley había que poner una bandera en tu coche y/o casa- y fueron 4 días de parón total. Ni farmacias, ni supermercados, ni bares, ni nada. Conforme se acercaban esos 4 días, notabas cómo en el supermercado se vaciaban las estanterías. La gente estaba comprando provisiones.
La costumbre era hacer/ir a un asado por día, y luego a una fonda. Había muchas actividades típicas chilenas a las que podías ir, desde desfiles militares hasta mercadillos de artesanías. Yo me perdí una cosa increíble por quedarme durmiendo y fue un encierro con vaquillas. Fueron mis amigos franceses, y al parecer el objetivo es lanzar a la vaca contra una colchoneta y hacer que rebote para luego hacer que llegue a no sé cuántos metros. Ellos no se enteraron de nada, no supieron adivinar ninguna de las reglas del juego, pero al parecer fue una de las mejores cosas que hubo.
Otra cosa que fue genial fue visitar una fonda. Las fondas son fiestas. Nosotros fuimos a una que al parecer es la mejor. Se llamaba Yein Fonda. Al llegar vimos que la entrada costaba 15000 pesos pero compramos unas entradas de reventa a unas chicas por 7000. Cuando entramos, aquello era impresionante. Era una carpa gigantesca, con millones de sillas y mesas de plástico donde había un montón de gente cenando y bebiendo mientras empezaban los conciertos de después. La bebida y la comida eran muy baratas. Había un montón de conciertos, pero los mejores fueron al final. Primero salieron unos abuelos vestidos con unas túnicas negras y para mí fueron los mejores. Eran ya las 4 de la mañana... así que mis respetos por los abuelos chilenos! Luego vino Chico Trujillo, que es un grupo muy famoso en chile, algo así como Ska-P pero todavía sin pasar de moda.
Y bueno, ahí estuvimos bailando toda la noche también. Yo bebía un líquido hecho a base de vino con fresas machacadas y azúcar... Imagínense al día siguiente cómo me desperté. Peor todo bien.
No les había contado que mi amiga Leo, la belga de casa, acababa de pasar por la Influenza, la fiebre porcina famosa. Hubo una epidemia en Chile por aquella época. En la casa se notaba el ambiente de preocupación y todos estábamos un poco paranoicos. Pero también, todo bien.
Esta última etapa terminó con los agobios propios de la entrega de la investigación. Yo quería ir a Buenos Aires con un amigo cubano (no Daymler, el otro, Rober), pero finalmente no se pudo. No me gustó tener que despedir a los que fueron mis mejores amigos allá: Camila (brasileña), Lane (cubana), Roberto (coreano), Roberto (cubano) y Ellen (coreana). Con Lane y Cami hicimos una comida genial en la gran casa donde se alojaba Lane. Era de un amigo suyo ex-diplomático francés en Cuba. La casa era una cosa impresionante. El castillo, lo llamábamos. Ellas dos y yo pasamos un día genial en esa casa, cocinando, tomando ron, hablando y viendo atardecer desde esa casa en las faldas de la cordillera de los Andes. Ese día descubrí que tenía dos buenas amigas más. También ese día planificamos un viaje a Brasil y otro a Cuba.
4º Vuelta a España.
El día antes de irme y de entregar la investigación me dio gastrointeritis. Creo que fue por comer ostras el día anterior con mi amigo el de la OIT. Es un amigo de casi 60 años (calculo) con el que hemos congeniado muy bien. Es muy amigo de Ana, mi jefa del IUDC aquí en Madrid. Él le prometió que me haría un tour por la ciudad de Santiago y al final nos llevamos muy bien. Es un poco raro para mí porque él antes era Viceministro de Trabajo, pero luego descubrí que es una gran persona y le gusta mucho escuchar a los jóvenes. También da clases en la universidad de Temuco y en la Católica de Santiago, así que creo que es por eso.
Cuando llegué a España justo vino la secretaria ejecutiva de la CEPAL a presentar el famoso documento que está dando tanto que hablar. Fue un gran día para mí, porque fui con mi prima Luci a la FIIAPP y me encantó. Luego fuimos a otro evento de la FIIAPP en el que estaba ella también. Como ven, siempre cerca de los debates sobre política, economía, sociología... en América Latina.
5º Mucho tiempo en España. El resto del tiempo aquí fue muy extraño. Me siento como en un no-lugar. Es como que ya llevo mucho tiempo, con lo cual no es una simple visita, pero como me voy a ir, pues no puedo aterrizar mentalmente. Además ya empieza a hacer frío y no puedo más con el frío después de 11 meses, y por eso como que no he hecho tantas cosas como quería.
También hay muchas cosas que tenía que hacer y que me daban mucho que pensar, pero creo que finalmente lo voy a tener casi todo listo para irme tranquila. Lo de contratar un seguro privado, por ejemplo, es la primera vez que lo hago, y es un lío tremendo.
Y he hecho más cosas... como hacerme unas gafas nuevas, ver a mis amigos, comer con los del IUDC, reunión con la familia, etc.
Ahora creo que llegó el momento de irme y creo que es un buen momento.
Agradezco a todo el mundo todo el cariño que me ha dado. Ahora que he vuelto, me siento querida, y esa es la base que necesitaba para volver con más fuerza a comenzar esta nueva etapa.
Muchas gracias a todos
Creo que esto es bastante raro. Llevo en Madrid casi un mes y me voy a poner a escribir sobre los últimos momentos de Chile.
Y es que es verdad. Creo que ahora puedo escribir con bastante más precisión y perspectiva. Todo tiene su lado positivo, hasta la postergación.
Puedo dividir las etapas de estos tres primeros meses en Chile así:
1º Cuando estaba Luci. Bueno, estar etapa la verdad es que fue al mejor. Me gustó mucho que ella estuviera y me sentí muy bien. Al final ella ya tenía que irse y yo tenía que empezar a tomarme en serio la investigación, así que todo bien.
2º Segundo mes de la escuela de verano. Ahí me di cuenta de que ya captaba la jerga y la manera de pensar de los economistas. Se comenzaron a ver claramente los grupos de amigos y ya sabíamos qué hacer por las noches. Las juergas con los de la escuela eran increíbles, ya con un equilibrio entre tener confianza y mantener una mentalidad carpe diem. Surgieron algunas instituciones, como la casa de Nelson, la casa de los de Lastarria, Bellavista, los miércoles de Tango, los cinefórums (obvio), etc. Un día tocaba ver la película cubana (cada día una nacionalidad) y ofrecí mi casa para verla. Cristian me dejó el proyector, la pantalla, los altavoces gigantes... pedimos pizzas... vino, cerveza... Fue genial. Parecía un cine de lujo!!
Hay un personaje al que quiero mucho y del que hablaré mucho a partir de ahora. Es Nelson el neoliberal. Él se alzó como líder indiscutible del grupo. Ni si quiera estudiaba en la escuela, es funcionario de la CEPAL, pero le gustaba mucho venir con nosotros. Era la amalgama del grupo, y nunca dejó de venir a ningún plan. Fuimos a cenar a su casa varias veces, y siempre fue una gran anfitrión. Además de ayudarnos a organizarnos para salir, nos ayudaba con las cosas que no entendíamos. Bueno, principalmente a mi, porque los demás no necesitaban tantas explicaciones. Me rayaba mucho su manera de explicar las cosas, muy economicista, pero después de varias horas discutiendo creo que me ayudó bastante. Al final nos hicimos grandes amigos.
Por otro lado, las gente comenzaba a estar muy agobiada con la investigación. Tuvimos muy poco tiempo para hacerla porque llegábamos a casa a las 8 de la noche todos los días, y había que presentar los avances de investigación el mismo día que acababan las clases. Todos pasamos un mal rato.
Yo hice la mía sobre las dimensiones psicosociales de la pobreza y la exclusión social en América Latina y El Caribe. Cuando terminé y pregunté si alguien tenía alguna pregunta, obtuve un silencio absoluto. Entonces les dije de broma "Ahhh, ahora ya saben lo que se siente!" Nos reímos un rato y la verdad es que me encantaron los comentarios de después.
3º Esta etapa comienza con una gran fiesta en mi casa y la despedida del primer amigo en abandonar el barco. Fue una fiesta increíble, de verdad. Una cosa impresionante. Apagamos las luces y pusimos velitas, conectamos la mesa de mezclas, invitamos a todos los de la escuela de verano y a amigos de los de la casa, cada uno trajo comida y bebida de su país (Corea, Argentina, España, México, Ecuador, Colombia, Cuba, Brasil...). Bueno bueno, sobró de todo, estuvimos hasta las 8 de la mañana, bailamos como locos, hicimos congas, cantamos, hicimos un montón de rueditas en las que salen 2 al centro a bailar y los demás dan palmas y dicen "uuuuuh!", los amigos cubanos bailaron salsa y nos quedamos con la boca abierta.... En fin, una pasada de fiesta. Fue la mejor fiesta, la que todos recordamos como "La gran fiesta de la Sumemrschool". También era el cumpleaños de Gustavo, el amigo que regresaba a casa (Colombia) el primero, y ahí le cantamos y le dimos unos abrazotes.
En esta etapa que comienza así, ya no íbamos tanto a la CEPAL. Al menos yo. Me gustaba mucho leer y escribir la investigación en casa. Me levantaba y desayunaba en el jardín, quizás con Leo, mi amiga belga. Luego me preparaba un mate y me subía a la habitación a trabajar. Sí que tenía la sensación de que estaba desaparecida, pero no sé por qué no podía ir a la CEPAL tanto, aunque allí estaban mis amigos. Me daba hueva ir hasta allá, o quizás estaba ya poniendo mis defensas para que no me costara tanto despedirme de ellos. Esas cosas pueden llegar a ser muy intensas, me di cuenta en Erasmus. De hecho, ahora cuando vuelva a Santiago estaré bastante rara y triste por encontrarme sólo con 2 de ellos, Daymler el amigo cubano y Nelson el neoliberal.
Y así pasaron los días.
Bueno, mientras tanto, en el país se supo que los mineros estaban vivos, algunos mapuche llevaban como 60 días en huelga de hambre, y se acercaba la fiesta del Bicentenario. Esa fiesta fue un acontecimiento que no olvidaré nunca. Había banderas por todas partes -por ley había que poner una bandera en tu coche y/o casa- y fueron 4 días de parón total. Ni farmacias, ni supermercados, ni bares, ni nada. Conforme se acercaban esos 4 días, notabas cómo en el supermercado se vaciaban las estanterías. La gente estaba comprando provisiones.
La costumbre era hacer/ir a un asado por día, y luego a una fonda. Había muchas actividades típicas chilenas a las que podías ir, desde desfiles militares hasta mercadillos de artesanías. Yo me perdí una cosa increíble por quedarme durmiendo y fue un encierro con vaquillas. Fueron mis amigos franceses, y al parecer el objetivo es lanzar a la vaca contra una colchoneta y hacer que rebote para luego hacer que llegue a no sé cuántos metros. Ellos no se enteraron de nada, no supieron adivinar ninguna de las reglas del juego, pero al parecer fue una de las mejores cosas que hubo.
Otra cosa que fue genial fue visitar una fonda. Las fondas son fiestas. Nosotros fuimos a una que al parecer es la mejor. Se llamaba Yein Fonda. Al llegar vimos que la entrada costaba 15000 pesos pero compramos unas entradas de reventa a unas chicas por 7000. Cuando entramos, aquello era impresionante. Era una carpa gigantesca, con millones de sillas y mesas de plástico donde había un montón de gente cenando y bebiendo mientras empezaban los conciertos de después. La bebida y la comida eran muy baratas. Había un montón de conciertos, pero los mejores fueron al final. Primero salieron unos abuelos vestidos con unas túnicas negras y para mí fueron los mejores. Eran ya las 4 de la mañana... así que mis respetos por los abuelos chilenos! Luego vino Chico Trujillo, que es un grupo muy famoso en chile, algo así como Ska-P pero todavía sin pasar de moda.
Y bueno, ahí estuvimos bailando toda la noche también. Yo bebía un líquido hecho a base de vino con fresas machacadas y azúcar... Imagínense al día siguiente cómo me desperté. Peor todo bien.
No les había contado que mi amiga Leo, la belga de casa, acababa de pasar por la Influenza, la fiebre porcina famosa. Hubo una epidemia en Chile por aquella época. En la casa se notaba el ambiente de preocupación y todos estábamos un poco paranoicos. Pero también, todo bien.
Esta última etapa terminó con los agobios propios de la entrega de la investigación. Yo quería ir a Buenos Aires con un amigo cubano (no Daymler, el otro, Rober), pero finalmente no se pudo. No me gustó tener que despedir a los que fueron mis mejores amigos allá: Camila (brasileña), Lane (cubana), Roberto (coreano), Roberto (cubano) y Ellen (coreana). Con Lane y Cami hicimos una comida genial en la gran casa donde se alojaba Lane. Era de un amigo suyo ex-diplomático francés en Cuba. La casa era una cosa impresionante. El castillo, lo llamábamos. Ellas dos y yo pasamos un día genial en esa casa, cocinando, tomando ron, hablando y viendo atardecer desde esa casa en las faldas de la cordillera de los Andes. Ese día descubrí que tenía dos buenas amigas más. También ese día planificamos un viaje a Brasil y otro a Cuba.
4º Vuelta a España.
El día antes de irme y de entregar la investigación me dio gastrointeritis. Creo que fue por comer ostras el día anterior con mi amigo el de la OIT. Es un amigo de casi 60 años (calculo) con el que hemos congeniado muy bien. Es muy amigo de Ana, mi jefa del IUDC aquí en Madrid. Él le prometió que me haría un tour por la ciudad de Santiago y al final nos llevamos muy bien. Es un poco raro para mí porque él antes era Viceministro de Trabajo, pero luego descubrí que es una gran persona y le gusta mucho escuchar a los jóvenes. También da clases en la universidad de Temuco y en la Católica de Santiago, así que creo que es por eso.
Cuando llegué a España justo vino la secretaria ejecutiva de la CEPAL a presentar el famoso documento que está dando tanto que hablar. Fue un gran día para mí, porque fui con mi prima Luci a la FIIAPP y me encantó. Luego fuimos a otro evento de la FIIAPP en el que estaba ella también. Como ven, siempre cerca de los debates sobre política, economía, sociología... en América Latina.
5º Mucho tiempo en España. El resto del tiempo aquí fue muy extraño. Me siento como en un no-lugar. Es como que ya llevo mucho tiempo, con lo cual no es una simple visita, pero como me voy a ir, pues no puedo aterrizar mentalmente. Además ya empieza a hacer frío y no puedo más con el frío después de 11 meses, y por eso como que no he hecho tantas cosas como quería.
También hay muchas cosas que tenía que hacer y que me daban mucho que pensar, pero creo que finalmente lo voy a tener casi todo listo para irme tranquila. Lo de contratar un seguro privado, por ejemplo, es la primera vez que lo hago, y es un lío tremendo.
Y he hecho más cosas... como hacerme unas gafas nuevas, ver a mis amigos, comer con los del IUDC, reunión con la familia, etc.
Ahora creo que llegó el momento de irme y creo que es un buen momento.
Agradezco a todo el mundo todo el cariño que me ha dado. Ahora que he vuelto, me siento querida, y esa es la base que necesitaba para volver con más fuerza a comenzar esta nueva etapa.
Muchas gracias a todos
jueves, 12 de agosto de 2010
Cotidianamente
Quité lo de que me gustó un hombre. En realidad aún no estoy lista para eso. En realidad no quiero saber nada de ellos.
Y bueno, por lo demás las cosas siguen su curso. Hoy me costó más de lo normal estar en las clases sin levantar la mano y decir... "¿¿Pero dónde están las personas en todas esas gráficas??"
Sï. Cito literalmente mis conclusiones de la clase de hoy:
Y bueno, por lo demás las cosas siguen su curso. Hoy me costó más de lo normal estar en las clases sin levantar la mano y decir... "¿¿Pero dónde están las personas en todas esas gráficas??"
Sï. Cito literalmente mis conclusiones de la clase de hoy:
- "En la post-convertibilidad se observan patrones estables de upgrading intersectorial de las exportaciones manufactureras"
- "El análisis de cruce entre intensidad de complejidad tecnológica y grado de transformación productiva se define en términos puramente estáticos"
- "El análisis se debe complementar con estudios sectoriales y de las tendencias de upgrading intrasectorial"
Bueno, después de 6 horas escuchando cosas así, convencí a algunos para tomarnos unas cervezas al salir. Tenía la cabeza llena de esas palabras y necesitaba vaciarla. Afortunadamente mis colegas cumplieron mis expectativas porque comenzaron a hablar de chorradas y contamos varios chistes (yo no, nunca cuento). Después fuimos a ver actuar a la novia chilena de Daymler, un compañero cubano de la escuela. Él lleva aquí el mismo tiempo que todos pero ya tiene novia, va a sus exámenes del conservatorio y conoce a su familia. No sé cómo lo consiguió.
Y bueno, volví a casa desde allí en bici, que estaba lejísimos. No sabía cómo pero encontré un carril bici que en algún momento me llevaría a la calle Bilbao, que está cerca de mi casa. Pero iba bien porque mi bici ahora está super-equipada. Todo pasó el martes cuando fui a cambiar mis sábanas. Al lado de la tienda de las sábanas estaba una pequeña tienda donde arreglaban bicis, y pues entré un momento para ver cuánto me costaría hacerle un chequeo a la cadena porque se me salía. Al final... pim pam pum, se la dejé para que me lo ajustaran y me fui a la tienda de las sábanas. Cuando volví con todas mis bolsas (compré algo más que sábanas, uno nunca compra sólo una cosa cuando va a tiendas así) la tiendita estaba cerrada. Me quedé sin bici. Volví a casa caminando como 20 minutos.
Al día siguiente fui por la mañana y estaban ahí. Muy simpáticos. Creo que se sentían mal por haberme dejado sin bicicleta, porque me regalaron una luz delantera y me pusieron el canasto gratis.
Y bueno, pues así paso mis días. Ahora que se fue Luci, comienza la cotidianeidad.
domingo, 8 de agosto de 2010
98 Cumpleaños de la Abuelita de Luci
El miércoles pasado tuve un día genial. Por la mañana fui a la CEPAL y me gustaron mucho las clases. Luego fui a casa de la familia de Luci, porque era el cumpleaños número 98 de la Abuelita (la madre de su tío). Ellos llevaban todo el día de fiesta, desde por la mañana. Habían decorado la casa con globos y serpentinas, y la casa se llenó de flores que le llevaba todo el mundo. Había pasado mucha gente por allí durante todo el tiempo que estuvieron festejando y yo llegué como a las 19:00. Tuvimos una merienda genial también. Nos juntamos muchas personas, merendamos, tocamos el piano y cantamos. Luego abrimos los regalos que le habían dejado. Yo le hice una pulsera pensando en cómo es ella. Es una auténtica dama con mucha fuerza interior y unos valores muy claros, que ha sabido cuidar a su familia y mantenerla unida, y sigue manteniendo la chispa y el humor de una niña traviesa.
Como ya era tarde, me quedé a dormir en su casa y estuvimos Luci y yo hablando hasta las 4 de la mañana. Ese día me convencí de que tengo una familia con ella. Que no nos llamamos primas porque sí. Ella es muy importante para mí. Estuvimos hablando de todo, y de nuestras familias respectivas. De nuestros hermanos, que los queremos tanto, de América Latina, Europa... Tenemos mucho más que muchas cosas en común, y yo lo intuía pero ahora lo sé.
En este tiempo he podido disfrutar de muchos momentos con ella que han sido muy importantes. Ella me recibió en el aeropuerto el primer día. Dejó su DNI a un vendedor de dulces en la calle a cambio de dinero, porque se dio cuenta de que no tenía suficiente para llegar hasta el aeropuerto, y luego pasamos a saludarlo y comprarle unos dulces para recuperar el DNI. Desde entonces me ha acompañado y me ha enseñado mucho. Esta mañana se fue a seguir su viaje. Desde aquí le doy mil gracias por todos estos momentos y le deseo que encuentre lo que busca y que regrese a España muy contenta.
En este tiempo he podido disfrutar de muchos momentos con ella que han sido muy importantes. Ella me recibió en el aeropuerto el primer día. Dejó su DNI a un vendedor de dulces en la calle a cambio de dinero, porque se dio cuenta de que no tenía suficiente para llegar hasta el aeropuerto, y luego pasamos a saludarlo y comprarle unos dulces para recuperar el DNI. Desde entonces me ha acompañado y me ha enseñado mucho. Esta mañana se fue a seguir su viaje. Desde aquí le doy mil gracias por todos estos momentos y le deseo que encuentre lo que busca y que regrese a España muy contenta.
Ayer había una fiesta enorme en el piso de abajo, pero estábamos las dos, a las 3 de la mañana, grabando un CD con las mañanitas para su abuela, intentando hacerlo a dos voces, y reuniendo las palabras que le había grabado su familia durante la fiesta para que lo tenga siempre. Y yo estaba mucho más a gusto que abajo con los demás.
| La familia chilena de Luci y Diego |
Mis Sábados y despedida de Luci
Acabo de darme cuenta de que mis anteriores entradas son un desmadre lingüístico. Eso es porque estoy mutando de acento y mi cabeza no tiene aún una estructura adaptada al ambiente. Pero bueno. Ya llevo aquí más de un mes y empiezo a sentirme más enraizada.
He descubierto que por las mañanas me sienta muy bien hacer ejercicio. Como voy en bici a la CEPAL me echo unos 40 minutos pedaleando. El primer día me entró el agobio porque pensé que estaba en tan mala forma que no podría hacerlo. Luego, a la la vuelta, descubrí que Santiago está totalmente inclinado y que no tenía casi que pedalear para llegar hasta casa. Así que todo bien. Siempre que vaya a cualquier sitio la ida será dura y la vuelta un paseo, o al revés si es que voy en dirección contraria a la cordillera.
También he descubierto que los buses son más caóticos de lo que pensaba. Los conductores de bus no están coordinados con la web de transantiago (que es como la de la EMT en Madrid, que tú metes origen y destino y te dice cómo ir). Por ello, si la web te dice que tardas 20 minutos tardarás 45, porque en el camino tendrás que subierte a buses que no van donde pensabas que iban. Ayer me pasó, me subí a un bus que yo pensaba que me llevaría al Teatro Municipal. El del bus me dijo que él no iba donde yo pensaba. Me dijo que cogiera el 410. Me bajé y esperé al 410. Cuando subí le pregunté al conductor y me dijo que él no iba para allá, que fuera al 320. Un minuto después le volví a preguntar y me dijo que al 422. Antes de bajarme le volví a preguntar y me dijo que al 413 o 450. Finalmente me bajé en Baquedano, donde hay muchos buses, y allí lo averigüé preguntando a unos señorcitos de amarillo que te dicen cómo ir.
Pero a todo esto uno lo pasas sin darse cuenta, porque la vida en los buses es muy entretenida. Siempre hay alguien cantando dentro o ganándose la vida haciendo algo, y nunca sabes lo que te vas a encontrar. Te cantan canciones chilenas, o cubanas, o mexicanas; se marcan una impro de hip hop con beatbox incluido, o le dan golpes a un tupper ware para hacer percusión; te venden una tirita con su teléfono por si se te ocurre algo en lo que puedan trabajar o te ofrecen una promoción de pasta de dientes con el último cepillo de Colgate de regalo. Y en general los conductores son sus amigos y les dejan subir gratis. Una vez se subió una orquesta de gente con violines, xilófonos, un contrabajo y una guitarra y ocupaban la mitad del bus. Yo no sé cómo podían mantenerse en pie, porque los conductores van rapidísimo. El primer día no lo sabía y aunque iba sentada me caí encima de la señora de enfrente con un frenazo de los normalitos.
Pero a todo esto uno lo pasas sin darse cuenta, porque la vida en los buses es muy entretenida. Siempre hay alguien cantando dentro o ganándose la vida haciendo algo, y nunca sabes lo que te vas a encontrar. Te cantan canciones chilenas, o cubanas, o mexicanas; se marcan una impro de hip hop con beatbox incluido, o le dan golpes a un tupper ware para hacer percusión; te venden una tirita con su teléfono por si se te ocurre algo en lo que puedan trabajar o te ofrecen una promoción de pasta de dientes con el último cepillo de Colgate de regalo. Y en general los conductores son sus amigos y les dejan subir gratis. Una vez se subió una orquesta de gente con violines, xilófonos, un contrabajo y una guitarra y ocupaban la mitad del bus. Yo no sé cómo podían mantenerse en pie, porque los conductores van rapidísimo. El primer día no lo sabía y aunque iba sentada me caí encima de la señora de enfrente con un frenazo de los normalitos.
| Naranjas de nuestro árbol en el jardín |
Otra cosa que descubrí es que los sábados en mi casa son geniales. Ayer me levanté como a las 13:00. Fui al jardín y recogí unas naranjas de nuestro árbol para hacerme un zumo y poner un poco en una sopa de zanahoria que estaba haciendo el día anterior.
Cuando estaba desayunando llegó Cristian con su amigo el chef y trajeron muchísima comida, y vino, cerveza, pacharán... Yo sabía que teníamos una cena por la noche pero no sabía que empezaba a las 14:00 h. Me enteré de que íbamos a ser unas 20 personas, y la temática era "España". Mientras yo desayunaba les ayudé a preparar las cosas para la paella. También había tortillas de patata, patatas asadas en la chimenea, guacamole (toque local...) y no sé cuántas cosas más. Como a las 19:00 llegó Luci y tomamos mate juntas (derecha). Bueno, el resto ya se lo imaginan... Se nota que esta casa ha estado habitada por gente muy buena onda desde hace tiempo, están muy preparados tanto para convivir como para montar buenas juergas. Tenemos una mesa de mezclas y un altavoz enorme. También una barbacoa en el jardín y unas lámparas de esas que dan luz perfecta para fiestas. Y bueno, como en todas las fiestas, al principio la gente se conoce y habla de cosas más o menos normales, y luego empiezas a encontrarte con desconocidos que se mueven por la casa como si llevaran ahí toda la vida y te preguntan todos tus datos biográficos. Yo pinché música un rato (Guif, Fer... no estoy tan lejos de mi sueño ahora, eh? jaja) y luego fui a bailar y beber con Luci y los demás.
Y bueno, pues aquí les dejo unas fotos y videos de todo esto.
| Tomando mate |
Cuando estaba desayunando llegó Cristian con su amigo el chef y trajeron muchísima comida, y vino, cerveza, pacharán... Yo sabía que teníamos una cena por la noche pero no sabía que empezaba a las 14:00 h. Me enteré de que íbamos a ser unas 20 personas, y la temática era "España". Mientras yo desayunaba les ayudé a preparar las cosas para la paella. También había tortillas de patata, patatas asadas en la chimenea, guacamole (toque local...) y no sé cuántas cosas más. Como a las 19:00 llegó Luci y tomamos mate juntas (derecha). Bueno, el resto ya se lo imaginan... Se nota que esta casa ha estado habitada por gente muy buena onda desde hace tiempo, están muy preparados tanto para convivir como para montar buenas juergas. Tenemos una mesa de mezclas y un altavoz enorme. También una barbacoa en el jardín y unas lámparas de esas que dan luz perfecta para fiestas. Y bueno, como en todas las fiestas, al principio la gente se conoce y habla de cosas más o menos normales, y luego empiezas a encontrarte con desconocidos que se mueven por la casa como si llevaran ahí toda la vida y te preguntan todos tus datos biográficos. Yo pinché música un rato (Guif, Fer... no estoy tan lejos de mi sueño ahora, eh? jaja) y luego fui a bailar y beber con Luci y los demás.
Y bueno, pues aquí les dejo unas fotos y videos de todo esto.
| Intentando encontrar La canción perfecta |
| El DJ se puso muuuy borracho |
| Un amigo de un amigo de un amigo.... muy simpático. |
| Flowing |
| Luci muy contenta! |
| Pero muuuy borracho!!! jajaja |
| Lo dejamos ahí y nos fuimos a comer Pingüinos |
Y ya... pues ahora me voy a dormir porque mañana tengo que ir a clase tempranito. Voy a probar una nueva ruta con carril bici, porque por el parque que paso ahora el camino está todo levantado después del terremoto y tardo mucho.
Un beso a todos, mucho amor
Un beso a todos, mucho amor
domingo, 1 de agosto de 2010
Bici
Como era de esperar, el transporte público aquí es carísimo. Digo eso porque es PRIVADO. Cuesta como 3€ al día, durante 30 días.... Pues tú verás. Casi el doble de lo que cuesta en Madrid. Además nadie controla los horarios de los buses y ellos muchas veces no paran. El otro día vi una cosa muy rara, un conductor de autobús que les cerró la puerta a unos escolares... Enfin, la cosa es que decidí pasarme a la vida sana y volverme más eh tiiiio, y me compré una bici. La verdad es que fue toda una experiencia. Fui al Bio Bio, que es el mercado turco. He descubierto que la gente reacciona de manera regular cuando dices que vas a ir a ese sitio:
- La gente bien te dice que no vayas porque te van a robar.
- Si te están intentando cortejar te dicen que te acompañan para que no te engañen los vendedores.
- Los extranjeros van sin problema a comprar de todo.
- El resto de los chilenos también van sin problemas.
| Descansando en el jardín |
Yo iba a ir sola, porque mi amigo el filósofo prometió acompañarme pero no dio señales de vida (sábado por la mañana... obvio...) y así. Pero los de mi casa también querían ir y fuimos en el coche de Cristian. Cuando llegamos al principio íbamos juntos y ahí compramos puros de chocolate para la casa, pero luego nos perdimos. Yo me puse a hablar con unos que vendían bicis y casi cerré el trato, pero les dije que iba a dar una vuelta. En esa vuelta que di me compré muchas cosas, sobre todo para el frío. Un compañero peruano que vendía ropa calentita me regaló un paquete de té inca para tomar cuando se me hincha el vientre. Después volví con los de las bicis y conseguí que me regalaran el timbre, la cesta de adelante, la cesta de atrás, el candado y la luz de atrás. Luego ya se fueron los de casa y me quedé por allí, paseando y comprando más cosas. Es esto iba por unos de los estrechos pasillos del mercado, lleno de gente y carros con mercancía, y me tocaron el brazo. Era mi prima Lucía. Me dijo que por eso no tenía móvil, porque siempre que quería encontrarse con alguien se lo encontraba. Comimos en un puestito del mercado y ya me fui a casa en bici. Ahora sé que puedo andar en Santiago en bici, pues si pude venir desde allí el resto no hay problema. Esa tarde fue como mi peregrinación a casa, un primer viaje desde allá para inaugurar una etapa de transporte en bici.
Saludos!!
| Al llegar a casa |
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